El malestar de mi estómago provoca que te mire desde lejos, aún así cuando te tengo a mi lado.
Y es que ha sido un desperdicio de tiempo, expandido en días y horas de compartir lo mismo, disfrazando la pasión con una sonrisa duradera en las madrugadas.
Por las mañanas no existo, y quizás en medio de la tarde te sorprende que aún no haya aparecido.
Me buscás por cielo y tierra, ¿Dónde me encuentro?
Estoy soplando una brisa de aire cálido cuando escucho tu voz, pero luego se enfría rápidamente al momento de no entrar en tus planes para hoy.
Es todo tan extraño, porque al momento en que al fin llegó tu muestra de cariño y dedicación no sé si verdaderamente es lo que quiero aprovechar, porque siempre me deja en la boca un sabor amargo a soledad.
Y es que ha sido un desperdicio de tiempo, expandido en días y horas de compartir lo mismo, disfrazando la pasión con una sonrisa duradera en las madrugadas.
Por las mañanas no existo, y quizás en medio de la tarde te sorprende que aún no haya aparecido.
Me buscás por cielo y tierra, ¿Dónde me encuentro?
Estoy soplando una brisa de aire cálido cuando escucho tu voz, pero luego se enfría rápidamente al momento de no entrar en tus planes para hoy.
Es todo tan extraño, porque al momento en que al fin llegó tu muestra de cariño y dedicación no sé si verdaderamente es lo que quiero aprovechar, porque siempre me deja en la boca un sabor amargo a soledad.

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