jueves, 11 de febrero de 2010

 


Buscando el camino muchas veces las personas se pueden equivocar, pero hay algo que siempre van a saber, y es que del caminar y mirar uno aprende más de la vida que quedándose sentado en el sillón de su casa esperando que alguien le toque la puerta.

Sin embargo muchas veces la gente está programada mentalmente para no responder a ningún estímulo, a pesar de ir afrontando día a día los fantasmas de aquellos estímulos que antes hicieron posible que sigas respirando.

Otras veces también pasa que uno de tanto cerrar el corazón ya está domesticado a los gajos del amor, sabe que es lo que viene, qué lo que va, que esto, que aquello. Simplemente alza la mirada en búsqueda de nuevos horizontes, sin ningún destino en particular más que el simple sentido de la vida.

Ese es el mismo momento en que sentís el perfume de un rico jazmín, y cuando abrís los ojos encontrás una mano tendida frente tuyo que te pregunta si el mate lo tomás dulce o amargo.

¿¿¿¿Perdón???? En qué momento apareciste, ¿Quién sos? ¿Quién te permitió entrar en mi camino hacia ningún lugar? Y con una sonrisa te contesta: - Vos.

Ah, bueno ok, ahora me quedo más tranquila, gracias por avisarme señor corazón. Gracias por dejar anticiparme a oler el rico perfume de ese jazmín y por tenderle la mano sin darme cuenta. Gracias por anticiparme que iba a sonreír de esa manera, gracias por ayudarme a elegir el próximo perfume. Simplemente GRACIAS.

Te agradezco corazón porque esto es lo que menos se cruzó en mi camino, lo que menos preví antes de emprenderme en esta lucha cuerpo a cuerpo, y lo que menos me erizó el flequillo. Esto es lo que menos me esperaba. Esto es, vivir la vida y sonreirle a cada momento no esperado.


Gracias por hacerme acordar que seguís latiendo, que estás ahí. Simplemente gracias.

1 comentario:

  1. Mira vos el costado sensible, reflexivo, explicito y amoril de la muchacha eeh..

    Anonimo (ciudadano ilustre)

    :)

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